MODELADO DE NORMAS TECNICAS PARA UN

PROCESAMIENTO INFORMATICO MULTIPLE

Bravo Aranda, G.1p, Major, V.2, Hernández Rodríguez, F.1, Martín Navarro, A.1,

Lloret García, T.1

1 Departamento de Ingeniería del Diseño - Universidad de Sevilla

2 Area Departamental de Engenharia Mecanica – Universidade do Algarve

 

 

 

RESUMEN

El objetivo general de nuestro trabajo es desarrollar un esquema de representación de normas técnicas que permita capturar, distribuir y mantener el conocimiento contenido en las mismas en el ordenador, y que posibilite su procesamiento informático para la realización de las diversas tareas relacionadas con su uso. Es decir, un esquema que no sólo represente de forma estructurada los elementos componentes de los documentos normativos (texto, tablas, figuras, etc.), sino también su semántica y su propósito y utilidad para realizar tareas y generar nueva información (para qué sirven los elementos de información).

En el trabajo se analizan las limitaciones que presenta el tratamiento informático actual de las normas técnicas, y se discuten los requisitos conceptuales y tecnológicos que deben cumplir el esquema de representación necesario y las aplicaciones informáticas que lo exploten para proporcionar servicios inteligentes. Se ha ideado una metodología de trabajo que en esencia consta de tres pasos: (1) Desarrollar una infraestructura conceptual que permita organizar y conectar los elementos de información que constituyen cualquier norma técnica; (2) modelar la estructura y semántica de las disposiciones normativas y establecer las relaciones entre disposiciones; y (3) modelar las tareas de forma que los agentes que las realizan puedan obtener la información de la representación de la norma.

Siguiendo la metodología de trabajo presentada, se ha modelado una parte significativa de la Norma Básica de la Edificación NBE EA-95, Estructuras de Acero en Edificación. Los modelos obtenidos han sido utilizados para desarrollar un sistema informático, que ha servido para poner a prueba su utilidad. Este sistema informático soporta las siguientes tareas: (1) el acceso a las disposiciones de la norma de forma selectiva e interactiva, de modo que es posible consultar la norma con distintos criterios; y (2) la verificación o comprobación de conformidad con la norma de los aspectos constructivos y de comportamiento de componentes ya definidos y/o analizados.

 

1. INTRODUCCION: PLANTEAMIENTO DE LA PROBLEMATICA

Es bien conocida la importancia que tienen las normas en ingeniería, arquitectura y, en general, en todos los ámbitos de actividad técnica. En el contexto del diseño en ingeniería, las normas de proyecto establecen requisitos cuya finalidad es asegurar unos niveles mínimos adecuados de seguridad y calidad de las soluciones de diseño, así como garantizar el cumplimiento de su funcionalidad.

En los últimos tiempos, los ingenieros y arquitectos se han visto obligados a tratar con un número cada vez mayor de normas técnicas de todo tipo para poder realizar su trabajo de forma adecuada. Esta circunstancia no ha hecho más que agravarse paulatinamente debido, entre otros factores a: (1) el desarrollo alcanzado por la técnica y la creciente complejidad y diversidad de los sistemas que se fabrican o construyen; (2) la consideración de factores, hasta hace poco prácticamente no contemplados de forma explícita, que son origen de nuevas normas y/o requisitos (como por ejemplo, el diseño de elementos que sean fácilmente fabricables y mantenibles, el aseguramiento de la calidad y la preservación del medio ambiente); y (3) los procesos políticos y socioeconómicos en los que nos encontramos inmersos, como son la integración en entes supranacionales y la globalización de los mercados.

Con todo, los diseñadores y técnicos en general tienen que saber qué normas son aplicables en el contexto de un proyecto determinado y considerar las partes de las mismas que son relevantes en cada momento. Sin embargo, la tarea de aplicación de una norma técnica resulta compleja debido a la propia naturaleza de este tipo de documentos. Estos documentos poseen en general un marcado carácter legal, estableciendo una sucesión de preceptos o disposiciones cuya organización y redacción, que son únicas y responden a los criterios utilizados por el organismo particular encargado de su elaboración, pueden no resultar adecuadas para su utilización. Es decir, no tienen por qué dar respuesta a las necesidades de diferentes usuarios de las normas que hayan de emplearlas en la realización de actividades distintas.

En este sentido, hay que indicar que, entre otras formas posibles, es habitual encontrar normas cuya organización y redacción está fundamentalmente orientada a la verificación o comprobación de soluciones de diseño, a pesar de que la utilización de las mismas resulta necesaria en otras fases de la actividad de diseño y del ciclo de vida en general: diseño preliminar, análisis, diseño de detalle, construcción, verificación de las utilidades construidas, mantenimiento y explotación o la simple consulta con fines informativos.

Esto exige a los diseñadores y otros usuarios técnicos en muchos casos un conocimiento exhaustivo de la norma en su conjunto antes de poder aplicarla a una situación concreta, puesto que dichos documentos están concebidos como un todo, siendo pues ciertamente difícil extraer los puntos que resultan aplicables a cada caso. La información necesaria puede estar dispersa dentro de una norma o en diferentes normas, y encontrarse recogida en artículos cuyos títulos no parezcan significativos para los fines de un usuario particular.

Como consecuencia de lo anterior, la aplicación manual de las normas técnicas, que fundamentalmente se realiza en la actualidad, presenta claros inconvenientes. Por una parte, la enorme cantidad de tiempo que los técnicos tienen que dedicar a familiarizarse con las normas para poder aplicarlas eficientemente. Por otra parte, el riesgo, siempre presente, de no considerar disposiciones, o incluso normas, que pueden ser importantes y que por una organización inapropiada u otras razones pasen desapercibidas.

Siendo conscientes de la necesidad de asistencia en el tratamiento de las normas técnicas, se ha abordado su informatización siguiendo dos esquemas fundamentales que se examinan brevemente a continuación, analizando sus limitaciones más importantes.

En el primero de estos esquemas, los desarrolladores de programas informáticos incorporan aquellas partes de las normas que pueden procesarse más fácilmente en sus sistemas CAE, y afirman que estos programas son capaces de obtener soluciones de diseño que se ajustan a los requisitos de una o más normas aplicables. Sin embargo, esta afirmación no se ajusta a la realidad, y la forma en que se está haciendo presenta claras limitaciones.

En primer lugar, en estos programas sólo se incluyen algunas partes de la(s) norma(s) aplicable(s), que normalmente se corresponden con disposiciones de cálculo que pueden expresarse de forma algorítmica. Por tanto, la representación de las normas en estos programas es incompleta, y en consecuencia no se puede afirmar con garantías que las soluciones obtenidas cumplan con todos sus requisitos.

En segundo lugar, el software generado se concibe como un módulo o apéndice que se ejecuta a continuación del proceso de análisis, con la finalidad de comprobar si el diseño previamente analizado cumple con las disposiciones implementadas. Esta forma de operar hace que sea necesario un proceso iterativo, muy costoso cuando el análisis es complejo, que utiliza las especificaciones normativas como elementos puramente pasivos dentro del bucle de diseño.

En tercer lugar, la introducción de requisitos normativos en estos programas se realiza mediante el desarrollo de algoritmos muy ajustados a cada problemática particular, que obliga a los desarrolladores a interpretar el conocimiento contenido en las normas. Con esta forma de operar se obtienen sistemas CAE ad hoc y, por lo tanto, con una portabilidad nula del conocimiento normativo representado, que queda, de este modo, enterrado en el código. Además, el mantenimiento de estos programas, que con frecuencia han de ser modificados por los cambios que experimentan las normas, suele ser muy costoso debido a la complejidad lógica del código resultante de la implementación de las disposiciones normativas.

Por último, es de todos conocida la importancia que tiene la documentación técnica en cualquier proyecto de ingeniería o arquitectura. En este punto, las soluciones adoptadas deben ser explicadas y justificadas. Ello hace intervenir de nuevo las normas que se han utilizado en los procesos de prediseño, análisis y diseño de detalle. Los programas disponibles son muy poco o nada interactivos y han sido concebidos como "cajas negras" que reciben una información de entrada y producen unos resultados, por lo que no contribuyen a la explicación y justificación de las soluciones finalmente obtenidas y, en definitiva, a la documentación del proyecto.

Por otra parte, existe un segundo esquema de tratamiento informático de las normas. Cada vez es más frecuente que las entidades encargadas de la distribución de las normas preparen versiones digitales de las mismas en la forma de documentos hipertexto, constituyendo en algunos casos bibliotecas de documentos normativos, que luego ponen a disposición de los usuarios como páginas Web en Internet o en distintos soportes de almacenamiento magnético. De este modo, se dispone de una versión digital de las normas que puede ser tratada informáticamente. Sin embargo, la representación obtenida es únicamente interpretable por el hombre, y, en todo caso, el tratamiento informático que puede hacerse a esta forma de representación, si bien útil, es bastante limitado.

En primer lugar, y por razones inherentes a la tecnología utilizada (CGI y HTML), los documentos normativos digitales se estructuran de acuerdo con un estándar fundamentalmente concebido para hacer posible su visualización en pantalla mediante el uso de las herramientas informáticas existentes para este fin, que se denominan browsers. Sin embargo, la información contenida en las normas tiene un grado de estructuración muy bajo en este formato, y puede considerarse básicamente constituida por trozos de texto (caracteres ASCII) y figuras (imágenes digitales). Entre estos elementos se intercalan etiquetas, interpretables por el ordenador, que permiten la conexión y paso automático a otras partes del documento, o a otros documentos, o que disparan la ejecución de aplicaciones informáticas ad hoc. De este modo, la información que está contenida en esta representación sólo puede ser interpretada directamente por el hombre, que, aunque asistido por el ordenador, se ve obligado a usar las normas así representadas de un modo esencialmente análogo al tradicional.

En segundo lugar, debido a la falta de estructuración de la información, y a la inexistencia de medios para especificar explícitamente su semántica de una forma que sea interpretable por el ordenador, en las representaciones disponibles, no es posible más que un procesamiento informático general somero de la misma. Además del uso de herramientas para visualización de estos documentos, el ejemplo típico del procesamiento que es factible es el uso de máquinas de búsqueda para ayudar al usuario a localizar y acceder a documentos y disposiciones que pudieran ser relevantes. Sin embargo, estas máquinas de búsqueda están basadas en criterios puramente sintácticos y se limitan a encontrar las ocurrencias de palabras clave en el texto. Esta forma de operar puede conducir a recuperar información irrelevante cuando se usa una palabra clave en un contexto distinto al deseado, o puede ignorar completamente información que sí sea relevante si se emplean términos diferentes en su contenido. No cabe duda de que las posibilidades de procesamiento mencionadas son básicas, si bien relativamente ineficientes.

2. OBJETIVOS GENERALES Y METODOLOGÍA DE TRABAJO

Todo lo expuesto anteriormente evidencia que el tratamiento informático actual de las normas técnicas es muy limitado y susceptible de ser mejorado desde distintos puntos de vista. Son precisamente estas ideas las que se han tomado como punto de partida de nuestro trabajo.

El objetivo general de esta línea de trabajo es desarrollar un esquema de representación de normas técnicas que permita capturar, distribuir y mantener la información y conocimiento contenidos en las mismas en el ordenador, y que posibilite su procesamiento informático para la realización de las diversas tareas relacionadas con su uso. Además, este esquema de representación debe cumplir los siguientes requisitos generales:

  • ser válido para cualquier norma técnica, con independencia de su tipo (por ejemplo, norma de ensayo, norma de producto, norma de proyecto, etc.) y del dominio técnico objeto de la normalización (por ejemplo, el dominio de las estructuras de acero en la edificación, de las instalaciones eléctricas de baja tensión, etc.).
  • ser interpretable por el ordenador, de forma que las herramientas informáticas concebidas para tratar documentos normativos así representados tengan acceso directo a la semántica de la información, y, de este modo, puedan seleccionar y utilizar aquellos elementos de la misma que sean relevantes para su tarea. Es decir, ha de ser un esquema que no sólo represente de forma estructurada los elementos componentes de los documentos normativos (texto, tablas, figuras, etc.), sino también su semántica (el significado de los elementos) y su propósito y utilidad para realizar tareas y generar nueva información (para qué sirven los elementos de información).
  • adherirse en sus aspectos sintácticos a los estándares de representación de información existentes para la Web: XML, XMLS, RDF y RDFS.

De este modo, dada una norma se dispondrá de una herramienta conceptual y metodológica que permita producir una representación en la forma de base de conocimiento que podrá ser explotada por distintas aplicaciones informáticas para proporcionar servicios inteligentes y otros usos que requieran del conocimiento contenido en la norma. Entendiendo que a los requisitos conceptuales anteriores pueden sumarse otros de carácter más tecnológico, como son los siguientes: que los servicios puedan prestarse a puestos remotos conectados a Internet, que la biblioteca de documentos normativos pueda estar distribuida en la red o que el software correspondiente sea independiente de la plataforma.

Como ejemplos de aplicaciones posibles basadas en el esquema de representación que se quiere desarrollar, pueden citarse las siguientes: (1) un servicio de consulta inteligente de normas técnicas en la Web o broker normativo; (2) una herramienta para la creación y mantenimiento de la versión electrónica de las normas; (3) un entorno para realizar de forma interactiva los procesos de comprobación a efectuar en cualquier proyecto que deba observar el cumplimiento de las normas; (4) aplicaciones CAD/CAE que exploten directamente las representaciones de las normas correspondientes a sus dominios; etc. Como vemos, son muchos los ámbitos de aplicación que podrían constituirse en banco de pruebas del esquema de representación. En el apartado 5 se presenta un sistema informático experimental que proporciona servicios limitados de consulta y verificación.

Una vez descritos los objetivos generales de nuestra línea de investigación, el siguiente paso debe ser explicar cómo pensamos que se debe proceder para alcanzarlos. Es decir, es preciso establecer una metodología de trabajo apropiada. Para conseguir un tratamiento informático amplio y que los entornos encargados de llevarlo a cabo puedan ofrecer diversas funcionalidades en base a una representación única de las normas, es preciso tenerlas presentes desde el principio y realizar un modelado más completo del contenido de las normas y de los conceptos a que se refieren.

La metodología de trabajo propuesta consta de tres pasos que se describen a continuación. La información y conocimiento contenidos en una norma técnica se refieren a determinados elementos o conceptos: materiales, sistemas y sus componentes, dimensiones geométricas y otras propiedades de los mismos, ensayos, métodos o procedimientos de trabajo, etc. El primer paso debe ser identificar los conceptos necesarios y suficientes y desarrollar una especificación formal de dicha conceptualización. De esta infraestructura conceptual y de cómo abordar su desarrollo a través de un planteamiento incremental nos ocupamos en el apartado 3.

Por otra parte, la información contenida en una norma técnica, aunque puede ser muy compleja, suele estructurarse generalmente como una sucesión de preceptos o requisitos que hay que cumplir, denominados en adelante disposiciones [11]. El segundo paso debe ser identificar patrones de regularidad en estas unidades de información, de modo que sea posible clasificarlas en distintos tipos y diseñar las estructuras de información necesarias para cada uno de ellos. En el apartado 4 se examinan las dificultades que conlleva modelar las disposiciones normativas. Como veremos, se propone modelar las disposiciones desde distintos puntos de vista que se complementan, con el fin de hacer factible el tratamiento de estas unidades complejas de información.

Finalmente, está claro que las disposiciones de una norma técnica no son elementos de información aislados, sino que, en general, existen relaciones entre las mismas. Estas relaciones pueden presentarse a escala reducida y afectar a un grupo poco numeroso de disposiciones, como sucede cuando una disposición establece una excepción a un requisito anteriormente expresado, o bien cuando una o más disposiciones expresan formas alternativas de satisfacer un requisito de una norma. Pero también pueden existir grupos de disposiciones que conjuntamente compongan una unidad de información de mayor granularidad (posiblemente nombrada en el título de la sección de la norma bajo el que aparecen agrupadas). Este puede ser el caso, por ejemplo, de los métodos operativos especificados paso a paso en una norma para la realización de alguna actividad técnica. Además, un número elevado de disposiciones puede apoyar, con la información que contienen, la realización de tareas cuya especificación no esté recogida explícitamente en la norma que las contiene, si bien la organización y redacción de la norma pueden estar fundamentalmente orientadas a llevar a cabo dichas tareas. Este es el caso de muchas normas de proyecto, frecuentemente orientadas a la verificación o comprobación de soluciones de diseño previamente dimensionadas y analizadas. Todos los elementos comentados sugieren las líneas de actuación que completan la metodología de trabajo. Es necesario identificar las relaciones entre disposiciones, modelar las unidades de información de granularidad más amplia que la correspondiente a una disposición y modelar las tareas cuya realización requiere la información contenida en las disposiciones. La última línea de actuación no se examina en esta comunicación.

3. INFRAESTRUCTURA CONCEPTUAL

La información y conocimiento contenidos en una norma técnica se refieren a determinados conceptos: materiales, sistemas y sus componentes, dimensiones geométricas y otras propiedades, ensayos, métodos o procedimientos de trabajo, etc. Estos conceptos, sus propiedades, las relaciones que existen entre los mismos y los términos específicos que se emplean para designarlos tienen una gran importancia, puesto que proporcionan una infraestructura básica que permite organizar y conectar los elementos de información que constituyen cualquier norma técnica.

En el ámbito de la Inteligencia Artificial se ha desarrollado la noción de ontología, precisamente para este cometido. En este contexto, "una ontología es una especificación formal y explícita de una conceptualización compartida" [6]. Una conceptualización debe entenderse como un modelo abstracto de algún fenómeno del mundo que identifica los conceptos que son relevantes. Explícita significa que los tipos de conceptos utilizados y las restricciones que afectan a su uso han de definirse explícitamente y formal equivale a entendible por el ordenador. Por último, la idea de conceptualización compartida indica que una ontología debe capturar conocimiento consensuado. En una ontología el conocimiento se organiza en la forma de jerarquías de conceptos y cada concepto tiene un conjunto de propiedades y relaciones con otros conceptos.

En el ámbito de las normas técnicas nos encontramos con la necesidad de desarrollar ontologías con diferentes grados de generalidad. En el nivel menos general, la información y conocimiento contenidos en una norma técnica concreta se refieren a conceptos específicos del dominio de la misma. Por ejemplo, en una norma relativa al proyecto de cimentaciones por zapatas, la ontología específica del dominio incluirá zapatas aisladas, sus dimensiones, zapatas centradas y zapatas de medianería, métodos para calcular las cuantías de armaduras, restricciones como la distancia mínima permitida entre dos zapatas, etc.

A un nivel más abstracto, es posible desarrollar ontologías de validez general en el contexto de un tipo de actividad técnica, y que por tanto no están ligadas a un dominio específico. Por ejemplo, todas las normas de ensayo se refieren a la realización de ensayos, una actividad técnica dirigida a la determinación de propiedades de algo (un material, un producto, etc.). Una ontología para este ámbito de actividad incluirá conceptos como ensayo; ensayo de campo y ensayo de laboratorio (que son tipos de ensayos); que un ensayo de laboratorio se realiza sobre una o más muestras; procedimientos para la toma, selección y preparación de muestras; método de ensayo; equipo de ensayo y sus características; calibración de los equipos; condiciones de aceptación del ensayo; etc.

 

 

 

Figura 1. Infraestructura conceptual.

Finalmente, a un nivel aún más abstracto, tenemos ontologías que denominaremos genéricas, ya que los conceptos formalizados son tan generales que están presentes en cualquier ámbito de actividad técnica o dominio de normalización técnica. En este nivel puede encuadrarse una ontología genérica para los sistemas físicos que produce la técnica. Una ontología así puede incluir conceptos como: material, sistema y componente, que un componente está hecho de un material, que un material puede ser simple o compuesto, etc. Otras ontologías genéricas son necesarias para nuestros fines, como por ejemplo una ontología para la geometría y topología o una que formalice los conceptos relativos a procesos y actividades.

Evidentemente, el desarrollo de la infraestructura conceptual que necesitamos sería una empresa titánica si tuviéramos que partir desde cero. Sin embargo, existen algunas iniciativas importantes desde hace unos pocos años encaminadas a facilitar estas tareas de desarrollo. En estas iniciativas se han creado bibliotecas de ontologías que están disponibles y que son útiles para desarrollar nuevas ontologías. El conocimiento ya adquirido, conceptualizado y expresado en un lenguaje formal contenido en las ontologías de estas bibliotecas, puede reutilizarse para construir una nueva ontología, eliminando, añadiendo y/o modificando los conceptos que sea preciso. Además, se han desarrollado algunos entornos para construir y consultar ontologías, entre los que cabe destacar el sistema Cyc [9], Ontology Server [3] y Potégé-2000 [10]. Finalmente, indicar que en la actualidad ya están disponibles algunos lenguajes formales de especificación de ontologías para la Web que próximamente pueden dar lugar al establecimiento de un estándar en esta materia. Entre estos lenguajes podemos destacar OIL [4] y DAML+OIL [7].

4. MODELADO DE LA INFORMACION CONTENIDA EN LAS NORMAS TECNICAS

Ya hemos indicado que la información contenida en una norma técnica puede descomponerse en unidades de información denominadas disposiciones. Una disposición constituye una unidad de información en el sentido de que si se elimina alguna de sus partes, deja de ser significativa o de transmitir una idea completa. La redacción de las normas técnicas con frecuencia se ajusta bien al esquema sucesión de disposiciones, si bien éstas aparecen agrupadas, de acuerdo con algún criterio lógico, bajo un mismo epígrafe, constituyendo las distintas divisiones de la norma. El segundo paso de la metodología de trabajo propuesta es identificar patrones de regularidad en estas unidades de información, de modo que sea posible clasificarlas en distintos tipos y diseñar estructuras de información para cada uno de ellos.

El modelado de disposiciones normativas que se quiere desarrollar ha de satisfacer los requisitos de procesamiento múltiple ya comentados. Es evidente que las disposiciones que constituyen el contenido de una norma técnica son unidades de información complejas. Sin embargo, esta complejidad puede ser tratada si cada disposición (como unidad de información) se analiza separadamente desde distintos puntos de vista, que se consideran esenciales para poder definir de forma completa la información y que son relativamente independientes entre sí. De este modo, cuando se analiza una disposición desde un punto de vista concreto, podemos abstraernos de los elementos no relevantes, englobados en otros puntos de vista, sin renunciar a una definición completa de la información a través de la superposición de los modelos parciales obtenidos en el análisis. Se han distinguido tres puntos de vista o dimensiones conceptuales para realizar el análisis de la información que constituye cualquier disposición, que responden básicamente a las siguientes cuestiones: cómo está expresada, qué es y para qué sirve. Esto se ha representado en la figura 2.

Cuando analizamos una disposición desde el punto de vista de cómo está expresada, únicamente nos interesa la forma en que se expresa la información, es decir, los medios de expresión específicos utilizados. La información se expresa mediante enunciados (información textual), tablas, expresiones matemáticas (ecuaciones o condiciones lógicas), gráficas y/o figuras. Lo habitual es que siempre esté presente un enunciado que puede combinarse con alguno(s) de los restantes elementos. Por tanto, a este nivel de modelado cada disposición puede considerarse un agregado de elementos de expresión de los tipos antes enumerados (véase figura ). Lo importante es que para los medios de expresión anteriores, y los subtipos de los mismos que se utilizan, existen estructuras de almacenamiento y procedimientos de manipulación estándares. Por ejemplo, para un cierto tipo de tabla, con independencia de a qué corresponde el valor que se tabula, podemos implementar un método que proporcione el valor tabulado para unas entradas determinadas.

 

 

 

 

 


 

 

 

Figura 2. Dimensiones conceptuales en el modelado de disposiciones.

El análisis de una disposición desde la perspectiva qué es tiene como objetivo fundamental explicitar la estructura general de la unidad de información. Para ello, resulta conveniente en primer lugar distinguir entre disposiciones informativas y requisitos o disposiciones propiamente dichas. En este primer nivel, estamos interesados en el carácter general de la unidad de información. El cuerpo de una norma incluye siempre disposiciones informativas, fundamentalmente definiciones y clasificaciones que son válidas en el ámbito de la norma. Sin embargo, el grueso del cuerpo de una norma está constituido por requisitos o preceptos que establecen criterios o reglas que hay que observar. Por otro lado, un requisito es una unidad de información que en esencia establece alguna de las cosas siguientes: características intrínsecas o prestaciones que han de tener los objetos, restricciones a los valores (numéricos) de los atributos de los objetos, acciones a realizar, métodos o procedimientos para realizarlas, etc. Este segundo nivel de análisis persigue distinguir clases genéricas de requisitos que posean una estructura bien definida. Estas ideas se comprenden mejor con la ayuda de un ejemplo. En la figura 3 se presenta un ejemplo de un tipo de disposición que denominamos limitación. Una limitación es una restricción al valor de un atributo (numérico) de un objeto. La definición anterior implica una estructura para este tipo de disposición: la clase de objetos que está sometida a la limitación, el atributo cuyo valor es limitado, el tipo de límite (<, ≤, ≥ ó >), y el valor del límite. Es conveniente subrayar dos características importantes del modelado de disposiciones que se está presentando. La primera es el carácter declarativo de los resultados; es decir, cada tipo de disposición constituye una unidad de información o conocimiento cuya estructura es independiente de los posibles usos que pueda tener en la realización de actividades técnicas. La segunda característica es que los conceptos a los que se refieren los elementos que forman la estructura estática de un tipo de disposición no son conceptos específicos de un dominio particular; esto es, los resultados del modelado según este punto de vista son independientes del dominio o de la norma en consideración.

 

Figura 3. Estructura de una limitación.

Finalmente, la información contenida en una disposición puede utilizarse en la realización de distintas actividades o tareas. El modelado de para qué sirve un tipo de disposición introduce elementos semánticos que capturan el papel desempeñado por la información (o alguna de sus partes) en una tarea determinada. Si aspiramos a desarrollar herramientas que puedan procesar la información de una norma cualquiera para ayudarnos a realizar una determinada tarea, es preciso que estas herramientas sepan qué tipos de información o conocimiento necesitan en cada paso y que puedan identificarla y extraerla de la representación de la norma para poder aplicarla. De acuerdo con esto, necesitamos modelar las propias tareas de forma genérica, identificar los requisitos de información y conocimiento asociados con los distintos pasos en que se descomponen e identificar los tipos de disposiciones (o partes de éstas) que pueden utilizarse como fuentes de los elementos de información requeridos, asignándoles nombres que sean independientes de un dominio específico, al mismo tiempo que representativos de la utilidad que tienen en el contexto de la tarea. Por ejemplo, una disposición que establece un procedimiento de cálculo de alguno de los parámetros dimensionales de un componente, podría etiquetarse como procedimiento de dimensionamiento, de modo que una herramienta concebida para asistir en las tareas de diseño pudiera utilizar la información que contiene en el momento oportuno.

5. APLICACION A UNA NORMA CONCRETA: LA NORMA NBE EA-95

Siguiendo la metodología de trabajo presentada, se ha modelado una parte significativa de una norma de proyecto. En concreto, se ha seleccionado la Norma Básica de la Edificación NBE EA-95, Estructuras de Acero en Edificación. De esta norma se han tratado los capítulos: Piezas de directriz recta sometidas a tracción, Piezas de directriz recta sometidas a compresión y Piezas de directriz recta sometidas a flexión. Los modelos obtenidos han sido utilizados para desarrollar un sistema informático que ha servido para poner a prueba su utilidad. Este sistema informático soporta las siguientes tareas:

    • el acceso a las disposiciones de la norma de forma selectiva e interactiva, de modo que es posible consultar la norma con distintos criterios; y
    • la verificación o comprobación de conformidad con la norma de componentes ya definidos y/o analizados.

El modelado del dominio de la norma y de su contenido, así como el análisis y diseño de la aplicación informática, se realizaron aplicando la tecnología de la orientación a objetos. Para expresar los modelos resultantes se usó el lenguaje de modelado orientado a objetos UML [1]. Además, la definición de los modelos y la codificación del programa se han visto notablemente asistidas por la herramienta CASE Rational Rose. Finalmente, la implementación se realizó en Java, por ser un lenguaje de programación orientado a objetos especialmente idóneo para este tipo de aplicaciones, y el entorno de programación Java empleado fue Bluette v0.7.

El modelado ha seguido esencialmente los pasos del planteamiento presentado en los apartados precedentes, si bien se ha limitado su alcance al contenido de los capítulos normativos considerados. Esto significa que únicamente se han modelado los conceptos y tipos de disposiciones necesarios para representar esa parte de la norma.

Como muestra de los modelos específicos del dominio obtenidos, en la figura se presenta el diagrama de clases correspondiente al módulo productos. Como puede verse en la figura 4, el producto fundamental es la pieza, que tiene un subtipo, fundamental en la parte de la norma objeto de modelado, la pieza de directriz recta, que a su vez presenta dos clases: pieza simple y pieza compuesta. Resulta de interés resaltar el hecho, reflejado en el modelo, de que las piezas simples pueden clasificarse según dos criterios independientes: atendiendo a si su sección es constante o variable y atendiendo a su constitución.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 4. Diagrama de clases del módulo productos.

El modelado de las disposiciones normativas contempló los tres puntos de vista examinados en el apartado 4. Sin embargo, dada la naturaleza de la norma analizada, fundamentalmente orientada a la comprobación mediante cálculo de que no se alcanzan los estados límites últimos de agotamiento ni se producen fenómenos de inestabilidad, y a la verificación de limitaciones constructivas, la clasificación obtenida desde el punto de vista del carácter general de las disposiciones únicamente incluye los tipos representados en la parte superior de la figura 5. Desde el punto de vista del rol funcional que las disposiciones tienen en la realización de las tareas de comprobaciones han distinguido las clases que aparecen representadas en la parte inferior de la misma figura. Estas clases no se van a examinar en la comunicación. Una discusión detallada de los modelos específicos del dominio de la norma y de su contenido, así como la documentación del desarrollo del sistema informático puede encontrarse en [5].

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 5. Modelo de las disposiciones normativas.

Por último, vamos a examinar en más detalle las funcionalidades (o casos de uso) del sistema informático. Los casos de uso considerados fueron:

  • consulta temática del contenido de la norma, que permite consultar la norma atendiendo al modelado de las disposiciones propuesto. Es decir, el resultado de una consulta según este criterio consiste en la presentación al usuario de las disposiciones del tipo solicitado existentes en la norma.
  • consulta de la norma por concepto, que permite consultar la norma atendiendo al modelado del dominio de la misma. Es decir, el resultado de una consulta según este criterio consiste en la presentación al usuario de las disposiciones que se refieren al concepto indicado. En la implementación actual del sistema únicamente es posible consultar las disposiciones atendiendo a los conceptos modelado en el módulo productos (figura) y al módulo uniones. La figura siguiente muestra el resultado de una consulta por tipo de producto (en este caso, pieza simple, prismática y de sección constante).

 

Figura 6. Consulta por tipo de producto (pieza simple).

  • consulta de la norma según un criterio mixto, que permite combinar los dos criterios anteriores.
  • comprobación de aspectos constructivos, que permite comprobar que un componente cumple como producto con las disposiciones constructivas que le afectan. Es decir, el resultado de esta tarea puede ser, después de proporcionar al sistema la definición del componente como producto, un mensaje que nos indica que la pieza es geométrica y constructivamente correcta, o bien la presentación de las disposiciones incumplidas por el mismo. La figura siguiente muestra el resultado de una comprobación de aspectos constructivos de una pieza que no cumple la norma. En la parte derecha aparecen las disposiciones incumplidas.

Figura 7. Comprobación de aspectos constructivos.

  • comprobación de aspectos de comportamiento, que permite comprobar, de un modo análogo al anterior, si un componente cumple con las limitaciones de comportamiento que le afectan. Es decir, no supera ningún estado límite.

6. CONCLUSIONES

En este trabajo se ha presentado esquemáticamente una metodología de modelado de normas técnicas dirigida a producir una representación que captura el conocimiento contenido en las mismas. En base a la representación explícita de la estructura y semántica de las disposiciones normativas y de los conceptos a que se refieren, es posible desarrollar herramientas informáticas, agentes inteligentes u otras aplicaciones, que procesen la información y conocimiento representados para realizar diversas tareas.

En la actualidad, se están realizando dos tesis doctorales en la línea de investigación presentada, así como diversos proyectos fin de carrera como soporte a la elaboración de las mismas.

7. REFERENCIAS

[1] Booch, G, Rumbaugh, J., Jacobson, I. The Unified Modeling Language User Guide. Addison-Wesley, 1999

[2] Brickley, D., Guha, R.V. Resource Description Framework (RDF) Schema Specification 1.0, W3C Candidate Recommendation. http://www.w3.org/TR/rdf-schema

[3] Farquhar, A, Fikes, R., Rice, J. The Ontolingua Server: A Tool for Collaborative Ontology Construction. Int’l J. Human-Computer Studies, Vol. 46, 1997, pp. 707-728.

[4] Fensel, D. et al. OIL in a Nutshell. Proc. 12th European Workshop Knowledge Acquisition, Modeling and Management (EKAW-2000), Springer-Verlag, New York, 2000, http://www.few.vu.nl/~frankh/postscript/EKAW00.pdf.

[5] García Cerro, D. Modelado para Procesamiento Informático de la Norma NBE EA-95 sobre Estructuras de Acero en Edificación. Proyecto Fin de Carrera, Dpto. de Ingeniería del Diseño, Universidad de Sevilla, 2000.

[6] Gruber, T.R. A Translation Approach to Portable Ontology Specifications. Knowledge Acquisition, Vol. 5, 1993, pp. 199-220.

[7] Hendler, J., McGuinnes, D. The DARPA Agent Markup Language. IEEE Intelligent Systems, Vol.15, no.6, Nov/Dec 2000, pp. 72-73.

[8] Lassila, O., Swick, R. Resource Description Framework (RDF) Model and Syntax Specification, W3C Recommendation. http://www.w3.org/TR/REC-rdf-syntax

[9] Lenat, D.B., Guha, R.V. Building Large Knowledge-Based Systems: Representation and Inference in the Cyc Project. Addison-Wesley, Reading, Mass., 1990.

[10] Noy, N.F., Fergerson, R.W., Musen, M.A. The Knowledge Model of Protégé-2000: Combining Interoperability and Flexibility. Proc. Knowledge Engineering and Knowledge Management: 12th Int’l Conf. (EKAW-2000), Lecture Notes in Artificial Intelligence, no. 1937, Springer-Verlag, Berlin, 2000, pp. 17-32.

[11] UNE-EN 45020. Normalización y actividades relacionadas. Vocabulario general. AENOR, 1998.

[12] XML. Extensible Markup Language (XML). http://www.w3.org/XML

8. CORRESPONDENCIA

Dr. Gabriel Bravo Aranda

Departamento de Ingeniería del Diseño

Escuela Superior de Ingenieros – Universidad de Sevilla

Camino de los Descubrimientos, s/n

41092 – Sevilla

Tf.: 954 48 73 20; FAX: 954 46 73 70

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