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APLICACIÓN
DE MÉTRICAS DE CAPITAL INTELECTUAL EN ÁREAS DE
LA DIRECCIÓN DE PROYECTOS.
Autores:
Ernesto de los Reyes,
Miguel Angel Sánchez (Departamento de Proyectos de Ingeniería.
Universidad Politécnica de Valencia).
RESUMEN
El desarrollo de la Dirección
y Gestión de Proyectos requiere el análisis de
las nuevas estrategias de gestión y el estudio de su
aplicabilidad a este campo. La Gestión del Conocimiento
es una estrategia de gestión que ha despertado un fuerte
interés tanto en el mundo empresarial como en el académico.
Uno de los componentes de
la Gestión del Conocimiento es la gestión del
Capital Intelectual. La medición de ese Capital ofrecerá
a los gestores información relevante para la toma de
decisiones y facilitará información a terceros
sobre el valor de la empresa u organización. En la actualidad,
se comienza a establecer modelos para la medición de
este capital. Concretamente, esta comunicación tiene
como base el Modelo Intelect, desarrollado por la fundación
del mismo nombre.
Por otro lado, el actual
auge académico y profesional del campo de conocimiento
conocido por Dirección y Gestión de Proyectos
fuerza a plantearse cuál es su ámbito válido
y hasta qué punto herramientas como las nombradas anteriormente
pueden ser útiles.
Se analizaestudia desde
un punto de vista teórico, laposible aplicación
de las métricas de cCapital iIntelectual en las áreasde
dirección de proyectos que establece del cuerpo de conocimientos
de la Dirección de pProyectos y se propone un proceso
para la definición de un conjunto de medidas que faciliten
la evaluación de este concepto en un proyecto.empleado
en los últimos años. Estas propuestas son complementarias
a las de otra ponencia de los mismos autores sobre la aplicación
de los conceptos de Gestión del Conocimiento al ámbito
del Proyecto.
- INTRODUCCIÓN.
La empresa busca el logro
de sus fines y objetivos mediante actividades que normalmente
se clasifican en operaciones –todas aquellas actividades que
tienen un carácter repetitivo o cíclico- y proyectos
- aquéllas que tienen un carácter único
en el tiempo los objetivos y las condiciones.
Actualmente, los proyectos
tienen tiene un peso creciente en los resultados de la empresa
y de aquí el interés actual en las técnicas
y herramientas para su dirección y gestión, así
como por las métricas asociadas a esta actividad.
En paralelo, pero no de
forma independiente, se reconoce el valor creciente del conocimiento
para la empresa y se han desarrollado recientemente diferentes
modelos para medir, valorar y desarrollar –en definitiva, gestionar-
lo que se denomina capital intelectual o activos intangibles
de la empresa. El objetivo es optimizar la utilización
de estos activos con el fin de generar el mayor valor posible
para la empresa.
Siendo ambas tendencias
-crecimiento del número de proyectos y de la importancia
del capital intelectual- críticas para la empresa, parece
interesante analizar como la realización de proyectos
puede contribuir a la creación de capital intelectual
y cuáles son las métricas adecuadas para valorar
esta contribución.
Aquí se estudian
estos aspectos, empleando como referencia para la medición
del capital intelectual el denominado "Modelo INTELECT"
(1998), desarrollado en el marco del Proyecto INTELECT por Euroforum
Escorial. La razón para su utilización es que
este modelo se basa en el análisis de otros modelos propuestos
con anterioridad. Para las actividades de la dirección
y gestión de proyectos se utiliza como referencia la
"Guía de los Fundamentos de la Dirección
de Proyectos" (1998).
2. MEDICIÓN DEL
CAPITAL INTELECTUAL.
El capital intelectual es
el conjunto de activos de una organización que, pese
a no estar reflejados en los estados contables tradicionales,
generan o generarán valor para la empresa en el futuro.
Ahora bien, en cualquier
organización, la necesidad de contabilizar los activos
intangibles parece evidente; pero, ¿cómo hacerlo? Por
su propia naturaleza, el conocimiento, el aprendizaje no parecen
fáciles de medir. Los distintos modelos que lo han intentado,
presentan las siguientes características:
- El alto grado de similitud entre todos
ellos. Los conceptos manejados suelen ser los mismos, diferenciándose
fundamentalmente en la importancia que se atribuye a unas
u otras facetas. Ahora bien, a pesar de existir una homogeneidad
conceptual importante, la heterogeneidad en cuanto a terminología
es muy grande, lo que es una característica distintiva
de cualquier corriente o modelo incipiente. Por ello mismo,
una de las principales ventajas de intentar medir el capital
intelectual, es que aporta a las empresas una lenguaje más
o menos compartido sobre intangibles, sobre una realidad difícil
de palpar, pero decisiva en su supervivencia.
- Todo modelo debe guardar relación,
con la estrategia de la empresa. Así, consideremos
una empresa en la que el funcionamiento por proyectos sea
importante, o incluso, el modo único de trabajar. En
este caso, se debe adaptar las métricas propuestas
en términos generales, para convertirlas en herramientas
útiles a disposición de los directores de proyectos.
- Los modelos no son un remedio universal.
No son aplicables en todos los casos. Por lo general, deben
ser personalizados a la organización.
- Hay una clara orientación de futuro
en los modelos: se trata de plantemientos que intentar reflejar
los activos que son la base de la generación de la
riqueza futura de una empresa.
3. MODELO INTELECT.
El modelo de medición
del Capital intelectual que se usa en esta comunicación
para su adaptación a la Dirección y Gestión
de Proyectos respondía a la necesidad de recoger en un
esquema fácilmente comprensible todos aquellos elementos
intangibles que generan o generarán valor para la empresa
(muchos de los cuales no habían sido evaluados hasta
el momento). Esto implicaba que no era necesario inventariar
todos los elementos, sino que debía entrarse en un juicio
sobre su capacidad de aportar valor a la empresa (al proyecto).
El modelo se estructuraba
según el siguiente esquema jerárquico:
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BLOQUES
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ELEMENTOS
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INDICADORES
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Los bloques agrupan el capital
intelectual en función de su naturaleza.
Características: La
clasificación debe tener una validez "universal".
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Los activos intangibles que
se consideran dentro de cada bloque.
Cada empresa en función
de su estrategia y de sus factores críticos de
éxito, discriminará dentro de los elementos
intangibles propuestos por el modelo, cuáles son
relevantes y valiosos.
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Los indicadores son la forma
de medición/evaluación de los elementos.
Debe hacerse en cada caso
particular. Por otro lado, los indicadores deben ser revisados
periódicamente, pues los propios intangibles que
miden, cambian y cambian también los sistemas de
información que los proporcionan.
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Los bloques elegidos son:
Capital humano, capital estructural y capital relacional.
Estos bloques, a su vez,
presentan unas dimensiones que son las siguientes:
- Presente/futuro: el modelo pretendía
reflejar la situación actual de los activos intangibles
y, sobre todo, revelar el futuro previsible de la empresa
(del proyecto).
- Interno/externo: los elementos considerados
por el modelo no sólo se referían a activos
o conocimientos desarrollados internamente sino también
a los que surgen debido a la interrelación de la empresa
y el entorno.
- Explícito/tácito: No sólo
se consideraban aquella información explícita
y, por tanto, fácilmente transmisible, sino conocimiento
subjetivo y difícil de compartir.
- ADAPTACIÓN DE MÉTRICAS
DEL C.I. AL PROYECTO.
Aquí se analiza como
los diferentes bloques, elementos, y sus métricas asociadas,
pueden adaptarse al entorno del proyecto y desde qué
Área de Conocimiento de la Dirección de Proyectos
se podría gestionar esa métrica. El capítulo
o sección de la Guía que describe un área
de conocimiento se indica entre paréntesis.
CAPITAL HUMANO:
En este bloque se recogen
competencias actuales –conocimientos, habilidades y actitudes-
y las capacidades para aprender y crear de las personas y equipos
de trabajo de la organización. Sus medidas pueden ser
desplegadas de forma prácticamente íntegra a las
personas y equipos del proyecto. La gestión de las competencias
de este bloque debería de realizarse principalmente dentro
del área de conocimiento de Dirección de Recursos
Humanos del Proyecto (9), aunque como veremos más adelante
hay más áreas involucradas.
Los principales elementos
–y las métricas- que configuran este bloque son:
Satisfacción del
personal: Este es un requisito importante para favorecer
el desempeño y la creatividad del equipo del proyecto.
La evaluación se realiza generalmente mediante un cuestionario
que proporciona índices de satisfacción y motivación.
La medición al inicio del proyecto puede proporcionar
información valiosa para la gestión de riesgos
y el desarrollo del equipo. Al final del proyecto, esta medida
puede proporcionar aprendizaje sobre el estilo de dirección
y la relación entre satisfacción y resultados.
En proyectos largos esta medición debería realizarse
periódicamente a lo largo del ciclo de vida del proyecto.
Tipología del
Personal: Se refiere a la combinación de distintos
tipos de personas que en el proyecto. Indicadores típicos
son el porcentaje de personas clave o de baja sustituibilidad,
porcentaje de personas fijas, temporales o subcontratadas, porcentaje
de personas con formación o carreras técnicas.
Estos indicadores son importantes para la dirección de
riesgos del proyecto (11).
Competencias de las Personas:
Este elemento identifica los conocimientos, habilidades
y actitudes de los participantes en el proyecto. Indicadores
típicos son, la desviación entre las competencias
disponibles y las ideas para el desarrollo del proyecto, versatilidad
del equipo medida en términos de rotación horizontal,
cambios de actividad o años de experiencia. Estas medidas
son básicas para la Dirección de Riesgos (11)
y para el Desarrollo del Equipo del Proyecto (6.3).
Al finalizar el proyecto
estas competencias deben de ser evaluadas para obtener la mejora
alcanzada o su grado de uso. Indicadores útiles pueden
ser: Crecimiento del índice de competencias durante el
proyecto y tiempo o gasto dedicado a la formación y el
aprendizaje por miembro del equipo.
Liderazgo: Éste
es un elemento clave en ciertos miembros del equipo del proyecto.
Se mide mediante un cuestionario de evaluación de capacidades
de liderazgo. Este indicador es básico para la decisión
sobre la Adquisición de Personal (9.2).
Trabajo en Equipo: El
hábito de trabajar y aprender en equipo es un activo
muy importante. La medida de estas capacidades puede realizarse
mediante un cuestionario de capacidades de trabajo en equipo
o mejor aún mediante la experiencia acumulada de trabajo
en equipo y la evaluación objetiva de esa experiencia
por parte de la dirección. Cuando participan grupos consolidados
se puede evaluar y medir la eficacia de estos grupos mediante
indicadores de éxito de objetivos grupales.
Estabilidad del Equipo:
Para la Dirección de Riesgos (11) es importante conocer
este elemento. Los indicadores asociados pueden ser: Índices
de rotación absoluta y relativa con la competencia, edad
media, remuneración según competencia y antigüedad.
Capacidad de Innovación
de las Personas y Equipos: Éste es un elemento muy
importante en proyectos innovadores- I+D, diseño, etc.-
su medida no es fácil y además esta capacidad
está vinculada a otros factores como la satisfacción
y motivación. Posibles indicadores parciales son la edad
media del grupo, su formación, heterogeneidad, e histórico
de sugerencias realizadas e implantadas. Una buena evaluación
de estas capacidades facilita la Dirección de Riesgos
(11) y los Recursos Humanos (9).
CAPITAL ESTRUCTURAL.
Aquí se recoge el
conocimiento sistematizado de la organización, dotado
de mayor estabilidad que el capital humano. Hace referencia
a los aspectos internos de la organización, a sus formas
de hacer. Puede ser reproducido y compartido con relativa facilidad
y permite rentabilizar la inteligencia y el trabajo de las personas
al mejorar la eficacia de los procesos.
Los elementos de este bloque
son: Cultura Organizacional, Filosofía de Negocio, Procesos
de Reflexión Estratégica, Estructura de la Organización,
Propiedad Intelectual, Tecnología de Proceso, Tecnología
de Producto, Procesos de Apoyo, Procesos de Captación
de Conocimiento, Mecanismos de Transmisión y Comunicación
y Procesos de Innovación.
La aplicación al
ámbito del proyecto debe de enfocarse no solo a la existencia
de estos aspectos sino principalmente a evaluar el valor que
aportan al proyecto y en función de este su grado de
uso y su eficiencia. A continuación se analizan aquellos
elementos que tiene una mayor y más fácil aplicación.
Cultura Organizacional:
En este apartado debería evaluarse en qué medida
el equipo del proyecto posee valores culturales adecuados para
el logro de los objetivos del proyecto y en qué medida
estos valores son compartidos y asumidos. Esta cultura importante
para el Desarrollo del Equipo (9.3) y la Dirección de
Riesgos (11) debe de medirse mediante un cuestionario específico
y cuyo diseño, tanto en su contenido y metodología,
es difícil y complejo.
Estructura de la Organización:
Este elemento pretende describir la estructura del equipo
del proyecto y en qué medida esta es adecuada para el
logro de sus objetivos. Medidas posibles: Número de empleados
por director o jefe de equipo. Gastos de subcontratación
frente al valor total del proyecto. Número de cambios
introducidos en la estructura durante la vida del proyecto.
Propiedad Intelectual:
Se refiere a los conocimientos protegidos legalmente. Es
un elemento básico en los proyectos de I+D o innovación.
Existen suficientes métricas bien conocidas e implantadas
en este campo.
Procesos de Apoyo:
En este elemento se trataría de evaluar los procesos
de apoyo al proyecto y medir la eficacia de estos como ayuda
al logro de los objetivos del proyecto. Medidas posibles son:
Procesos de contratación y selección de personal.
Tales como plazos de contratación y grado de cumplimiento
de los requisitos solicitados.
Mecanismos de Captación
de Conocimiento: En este apartado se evalua el uso de los
mecanismos puestos a disposición del equipo del proyecto
para utilizar conocimientos adquiridos y el resultado de su
uso. Entre los primeros se podría proponer el número
de consultas realizadas, la frecuencia media o el tiempo dedicado
a estas consultas. Entre los segundos, se puede medir el número
de errores repetitivos producidos durante el ciclo de vida del
proyecto, la reducción de gastos administrativos o los
plazos de lanzamiento del proyecto.
Mecanismos de Transmisión
y Comunicación: Se trata de evaluar y medir tanto
los mecanismo formales como los informales. Posible medidas
son el tiempo medio dedicado a laboras de transmisión
y comunicación, número de mejoras implantadas
como consecuencia de procesos de benchmarking interno,
número de foros de debate establecidos en el proyecto
para resolución de problemas del mismo o el número
de sugerencias realizadas y aplicadas.
Procesos de Innovación:
Este elemento recoge la sistemetización de la innovación
y la creatividad. En el campo del proyecto se pueden plantear
los siguientes indicadores: Mejoras introducidas en un proyecto
frente a sus antecesores en términos de herramientas,
nuevos métodos o procesos para la reducción de
plazos o costes y para la mejora de la eficacia del proyecto.
CAPITAL RELACIONAL
Las relaciones del proyecto
con las partes interesadas (clientes, proveedores y sociedad)
son un activo del mismo y en consecuencia deben de ser evaluadas
y medidas. Al depender de terceros no puede ser controlado exclusivamente
por el equipo del proyecto, pero las habilidades y formas de
relación son importantes no solo para el propio proyecto
sino también para los futuros. En el ámbito global
de la empresa existen múltiples elementos en este bloque
del capital intelectual, sin embargo, en su aplicación
al proyecto los más importantes son:
Intensidad de la Relación
con el Cliente.
En este apartado, son importantes
las medidas relativas a la naturaleza de las relaciones, como
el número de proyectos anteriores o en paralelo que se
realizan con un cliente, número y posición de
personas de la organización del cliente que participan
en el proyecto y personas del equipo del proyecto que trabajan
en casa del cliente. Otro aspecto importante es el relativo
a los resultados de la colaboración, como por ejemplo
los ahorros derivados de la colaboración o la evolución
de la satisfacción del cliente.
Satisfacción del
Cliente.
En este apartado se recogen
las medidas tradicionales derivadas de las encuestas de satisfacción
y del análisis de resultados de satisfacción,
tales como extensión o continuidad en la firma de proyectos
por el cliente.
Procesos de Servicio
y Apoyo al Cliente.
En este elemento se analiza
como el proyecto está apoyado por servicios de atención
y asistencia. Ejemplos posibles de métricas son los gastos
de formación al cliente y los plazos de atención
al cliente en sus preguntas, quejas o reclamaciones.
Alianzas
La organización de
alianzas para la realización de proyectos es cada vez
más frecuente. La evaluación de los resultados
de estas se puede realizar mediante medidas de los índices
de éxito y fracaso de las mismas, número de personas
de un aliado trabajando en el equipo del proyecto y la reducción
de plazos obtenida como consecuencia de la alianza.
Interrelación
con Proveedores.
Este apartado puede emplear
las mismas métricas que el apartado anterior. Adicionalmente
se pueden incorporar métricas relativas a la facilidad
de la relación por ejemplo el uso de sistemas informáticos
conjuntos o comunes y sus ahorros derivados.
Interrelación
con otros Agentes.
Este elemento se refiere
a a la relación con agentes del entorno tales como administración
pública, universidades, entorno medioambiental, etc.
Las métricas asociadas pueden ser similares a los elementos
anteriores y en su evaluación se han de considerar aspectos
difíciles medir como la mejora de la imagen o los conocimientos
del entorno adquiridos por el equipo del proyecto como consecuencia
de estas relaciones. Las medidas de intensidad de la relación
pueden ser indicadores indirectos de estos aspectos.
5. PROPUESTA DE MEDIDA
DEL C. I. DE UN PROYECTO.
En la sección anterior
se ha realizado un análisis de los posibles indicadores
para medir los diferentes bloques y elementos del capital intelectual.
Es evidente que éstos no son de aplicación universal
en todos los proyectos. Un proceso para la incorporación
de la medida del capital intelectual en el proyecto podría
partir de un análisis de aplicabilidad de las diferentes
alternativas a un proyecto determinado. Este análisis
debería de realizarse durante las etapas iniciales del
proyecto, teniendo muy presente la utilidad de cada medida.
Es relativamente frecuente el proponer medidas cuya utilidad
no es evidente o no está contrastada. El efecto de estas
situaciones puede ser negativo. Es preferible realizar un pilotaje
interno por parte del equipo de dirección del proyecto
antes de divulgar y publicar una medida de escasa utilidad o
significado.
Una vez decididas las medidas
a utilizar, éstas deberían de definirse tanto
en su significado como en el método de obtención
y agruparse por bloques y elementos, buscando la existencia
de un conjunto de medidas equilibradas que puedan evaluar todas
las áreas críticas del capital intelectual en
ese proyecto. Tratándose de medidas que pueden ser nuevas,
en algunos casos puede resultar imprescindible asignar, dentro
del equipo del proyecto, un responsable de la medida, análisis
de los datos obtenidos y publicación de resultados.
Este proceso garantiza la
generación de una cultura de medida de aspectos intangibles
del proyecto que facilitará su desarrollo y explotación.
- CONCLUSIONES.
En muchas de las organizaciones
actuales crece el peso del proyecto como método para
organizar y realizar sus actividades.
El valor de los activos
intangibles o capital intelectual es objeto de una atención
creciente como base de competitividad de las organizaciones.
Un número significativo
de las métricas asociadas a la medida de este capital
pueden aplicarse en el entorno del proyecto.
La aplicación de
estas métricas puede ser una fuente importante de mejora
de la eficacia y eficiencia del proyecto.
- REFERENCIAS.
Euroforum. Medición
del capital intelectual. Modelo Intelect. Madrid, 1998.
PMI. Guía de los
fundamentos de la Dirección de Proyectos. Aeipro. Zaragoza
(1998).
- CORRESPONDENCIA.
Ernesto de los Reyes López
U. Politécnica de
Valencia. D. de Proyectos de Ingeniería. INGENIO.
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